lunes, 30 de marzo de 2009

Los versos del poeta venezolano Andrés Eloy Blanco en la canción de Antonio Machín “Los Angelitos Negros”.

“…Pintor de santos de alcoba,
pintor sin tierra en el pecho,
que cuando pintas tus santos
no te acuerdas de tu pueblo,
que cuando pintas tus Vírgenes
pintas angelitos bellos,
pero nunca te acordaste
de pintar un ángel negro…”
Andrés Eloy Blanco

Antonio Machín (1903 – 1977), intérprete cubano de reconocido prestigio en el ámbito hispanohablante, logró consolidar su fama gracias a la canción "Los Angelitos Negros” compuesta por el mexicano Manuel Álvarez Maciste. De lo que poco se sabe, en otras latitudes, es que “Los Angelitos negros” es un poema creado por un insigne venezolano, abogado, escritor, humorista, poeta y político, llamado Andrés Eloy Blanco.
Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná – Estado Sucre en 1897, fue considerado como el poeta de la cultura popular venezolana, un hombre con una sensibilidad social y una calidad humana que se refleja con insistencia en su obra literaria.
De Chachopo a Apartadero
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al sólo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive:
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo.
“La Loca Luz Caraballo”dice el decreto del Juez,
porque te encontró una vez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete, ocho, nueve, diez...
Palabreo de la Loca Luz Caraballo. A. E. Blanco.

Este Poeta sufrió la persecución política, el encarcelamiento, el exilio, producto de su apasionada lucha por la democracia en Venezuela, por los años 20 y 50. Su creación lírica no se interrumpió y se nutrió de esos momentos de agitación política en el país.

“…Madre, si me matan,
no me entierres todo,
de la herida abierta sácame una gota,
de la honda melena sácame una trenza;
cuando tengas frío, quémate en mi brasa;
cuando no respires, suelta mi tormenta.

Madre, si me matan,
no me entierres todo.
Madre, si me matan,
ábreme la herida,
ciérrame los ojos
y tráeme un pobre hombre de algún pobre pueblo
y esa pobre mano por la que me matan,
pónmela en la herida por la que me muero.
Llora en un pañuelo que no tenga encajes;
ponme tu pañuelo
bajo la cabeza, triste todavía
por las despedida del último sueño,
bajo la cabeza como casa sola,
densa de un perfume de inquilino muerto.
Si vienen mujeres, diles, sin sollozos:
-¡Si hablara, qué lindas cosas te diría!

Ábreme la herida, ciérrame los ojos...
Y una palabra:
JUSTICIA
escriban sobre la tumba
Y un domingo,
con sol afuera,
vengan la Madre y las Hermanas
y sonrían a la hermosa tumba
con nardos, violetas y helechos de agua
y hombres y mujeres del pueblo cercano
que digan mi nombre como de su casa
y alcen a los cielos cantos de victoria,
Madre, si me matan…”
Andrés Eloy Blanco. Mayo de 1929